Estatua de Carlos IV ( El Caballito )

Pues qué crees que hicimos el fin de semana pasado? Visitamos en nuestro acostumbrado paseo ciclista urbano turístico (CUT ), uno de los lugares más hermosos de nuestra ciudad ubicado en el Centro Histórico, como lo es la  “Plaza Tolsá” en la que terminaron los gobiernos de la ciudad reposicionando la famosa estatua de “El Caballito” .

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La idea de colocar ésta estatua, fué del Virrey Miguel de la Grúa Talamanca y Branciforte, con la finalidad de congraciarse con la corte del rey Carlos IV.

En Mexico en ésos tiempos, a fines del siglo XVIII, existía una población de cerca de 100 mil habitantes, y las acequias, canales y puentes que conformaban la ciudad, iban desapareciendo al crecimiento de la ciudad.

Ya eran numerosos los medios de transporte como , carretas, calesas y diligencias que a diario transitaban por las calles, las que ocasionaban un ruido ya para ésa época infernal, los latigazos, el caracolear de las acémilas ( burros, mulas ),  frecuentemente congestionaban el tránsito y había muchos atropellados.

La moda en ésa época estuvo influenciada por el estilo Francés, siendo para el sexo masculino cuestión de orgullo lucir barbas, bigotes, cabelleras naturales, sombreros de copa, chambergos, tricornios y algunos con piedras preciosas, siendo para el sexo femenino imprescindible el tocado de su cabellera cubierto de una mantilla, lo cual le daba una gran majestuosidad a su vestir, además de vestidos de ricas sedas ó terciopelo inspirando suma elegancia.

Los alardes y la competencia entre las clases acomodadas por lucir anillos o collares con piedras preciosas ya fueran traídos de Europa ó elaborados en México era sensacional. 

El uso de abanicos les daba un toque femenino a las damas  delicioso. Además de ser en ésa época el abanico un artículo de suma necesidad, ya que el mismo era su confidente y amigo, porque tenía su lenguaje y por éste medio los enamorados podían comunicarse a cierta distancia sin que sus padres se dieran cuenta.

Hubo un caso muy comentado por la historia, en el cual el Virrey Branciforte y su esposa traficaron con los corales mexicanos cambiándolos  por piedras preciosas.

En fin hablemos un poco de Manuel Tolsá el autor de la estatua. Nació en Enguerra Valencia en 1757, y llegó a México en 1791 como Director de la Academia de San Carlos. Entre sus obras se encuentran la estatua que nos ocupa, el edificio del Colegio de Minería, el Ciprés de la Catedral de Puebla, la terminación de la Catedral de México, la Casa del Marqués del Apartado, y la Casa del Conde de Buenavista,  muriendo el 24 de Diciembre de 1816 con el título de ” Escultor de Cámara del Rey de España “

Carlos IV subió al trono en 1788 y gobernó España  hasta el año 1808. Durante su reinado estuvo sometido a la influencia de su mujer María Luisa de Parma. Declaró la guerra a Francia, y siendo derrotados, se vieron obligados a firmar la paz de Basilea. Perdió en Trafalgar lo mejor de su armada estando aliado con Francia en contra de Inglaterra. En 1807 firmó con Napoleón el reparto de Portugal.

Unos meses antes de la inauguración en México de “El Caballito” en Europa tenía lugar la Campaña militar de 1796 de Napoleón,  que fué la piedra angular sobre la que se construyó la leyenda del Corso, siendo que entre 1796 y 1812 obtuvo sus más grandes victorias. 

El Quincuagésimo segundo Virrey , Don Juan Vicente de Guemes Pacheco de Padilla Horcasitas y Aguayo, Segundo Conde de Revillagigedo, tomó posesión del Virreynato de la Nueva España el 17 de Octubre de 1789 en la Colegiata de la Villa de Guadalupe. Dictó beneficios para hermosear y limpiar la ciudad de México, la que más tarde se consideró como la más bonita del Nuevo Mundo. En su Administración se encontró la piedra “Tonalamatl” ( El Calendario Azteca). Fué hombre honrado, lo que le hizo tener, tanto amigos como enemigos.

El Quincuagésimo tercer Virrey, Don Miguel de la Grúa Talamanca y Branciforte, tomó el poder de manos de su antecesor el 12 de julio de 1794. Su papel no fué nada halagador, puesto que favoreció los vicios del pueblo, puso a la venta los empeños públicos, recibía regalías de todo y de nada con tal de obtener dinero fácilmente.

Al estallar la guerra entre España y Francia que culminó con el Tratado de Basilea, el Virrey vendía los grados y condecoraciones militares, con lo que obtuvo fantásticas ganancias, siendo en éste lapso de gobierno cuando empezó la decadencia, según cuentan los cronistas de la época.

Fué el momento en que Branciforte instó al célebre Tolsá para ejecutar la estatua de Carlos IV, tomando como modelo a un caballo  Mexicano llamado Tambor que perteneció al Marqués de Jaral de Berrillo.

Breve Crónica de los lugares en donde estuvo colocado “El Caballito” anteriormente.:

1er Sitio .- El centro del Zócalo de la ciudad de México fué el primer sitio, siendo inaugurado el pedestal de la estatua el día 8 de Diciembre de 1796. “El Caballito”  fué vaciado en una sola pieza, en bronce, bajo la supervisión de Tolsá, siendo instalado finalmente sobre su pedestal el 8 de Diciembre de 1803.

2do Sitio .- De la estatua, a pesar de ser considerada como una obra de arte, no agradaba a la sociedad de la época el hecho de que la pata trasera derecha del caballo, aplastaba el águila y el carcaj de flechas, lo que simbolizaba la destrucción del imperio Azteca. Por ése hecho, porque políticamente era conveniente y para que el pueblo no la destruyera fué transladada en el año de 1823 a el Claustro de la Pontificia y Nacional Universidad de México, en donde permaneció hasta el año 1852.

3er Sitio .- Durante el período presidencial de Don Mariano Arista, junto con Miguel Lerdo de Tejada, en el año 1852, fué colocada en donde arrancaba, el en ése entonces Majestuoso y arbolado Paseo de Bucareli, en la intersección con Av. Juárez, siendo en ésos días Bucareli,  el paseo por excelencia de las clases acomodadas junto con la Alameda, aunque la Alameda ya empezaba a ser frecuentada por clases menos afortunadas.

Entre los años 1889 y 1891 dos estatuas famosas de Emperadores del imperio Azteca, Auízotl e Izcóatl ( los indios verdes),  fueron colocadas enfrente de la estatua de “El Caballito“. Estaban frente a frente el símbolo del orgullo Azteca y la dominación del Imperio Español. Lo anterior desató polémica, por lo que en el año 1901 los “indios verdes” fueron reubicados al paseo de la Viga.

4to Sitio .- En 1979, la estatua fué transladada a la plaza, la cual después de ser objeto de remodelación, tomó al llegar “El Caballito” el nombre de “Plaza Tolsá”  En su lugar en Bucareli quedó como remembranza el Caballito del escultor Sebastián, de color amarillo como fachada de un rascacielos y el cual fué inaugurado el 28 de Agosto de 1979.

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Los conocedores dicen que la belleza y fuerza que inspira  ” El Caballito de Tolsá”  sólo es superada por la de Marco Aurelio en Roma.

Como te dije en un principio, el entorno de la Plaza Tolsá es fabuloso, y el acceso en bicicleta puede ser por los cuatro puntos cardinales, y en donde sea que te pares en el interior de la plaza tendrás una visión extraordinaria de la arquitectura de la época y del bullicio y majestuosidad de cualquier ciudad europea cosmopolita. Por ésto es uno de mis paseos favoritos y no me canso de visitar éste lugar.

Colindancias:

Al Norte.-  Dando a la parte posterior de la estatua, se ubica el Ecléctico y antiguo Palacio de Comunicaciones, actual sede del Museo Nacional de Arte y el que fué diseñado por Silvio Contri habiendo sido inaugurado en 1911.

Al Sur.-   Enfrente de “El Caballito“, podrás apreciar el Palacio de Minería, el que es obra maestra de Tolsá y máximo ejemplo de la Arquitectura Neoclásica en América.

Al Poniente.-  A la derecha  del caballito podrás apreciar el afrancesado y ecléctico Edificio Marconi, construído entre 1908 y 1909 por José Espinoza y Rondera.  Actualmente el edificio está remodelado y acondicionado para habitación.

Al Sur-Oeste .- Te toparás con el Palacio Postal de estilo Ecléctico.

Al Oriente.-  Podrás ver y recorrer la hermosa calle de Tacuba con su múltiple variedad de Restaurantes, Cantinas, comercios de todo tipo y Cafecitos en donde puedes pasar un rato muy agradable con la familia,  la novia ó el novio o los amigos.

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Opinión:

A manera de opinión muy personal, pienso que todo ése traqueteo de un lado para otro del que fué objeto la Estatua de Carlos IV, desde su inauguración en el Zócalo, hasta su ubicación actual, y a pesar de las polémicas,  le benefició y terminó por estar en un lugar que tiene un entorno que ya quisieran la mayoría de los monumentos de la ciudad de México, con todo y que  Carlos IV nunca tuvo nada que ver con nuestro país. Tenemos que aceptar de todas formas que a pesar de haber sido tan agitada  la vida de “El Caballito” seguirá cabalgando entre nosotros durante mucho tiempo y lo seguiremos considerando como una de las mayores obras artísticas de todas las épocas.

Disfruta de tu ciudad y que tengas buen paseo.

Crónica y redacción de “JC.Cavallëro”

Junio 2012

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